Die vier Phasen einer erfolgreichen Learner Journey

Las cuatro fases de un viaje de aprendizaje exitoso

El aprendizaje no es una formación única, sino un proceso continuo. Sin embargo, con demasiada frecuencia el viaje termina en un callejón sin salida o antes de alcanzar el objetivo de aprendizaje. Por lo tanto, es importante tener en cuenta cuatro fases clave a la hora de diseñar el llamado "viaje del alumno".

Desde el "viaje individual", en el que los empleados planifican su propia ruta de aprendizaje, hasta el "safari" de Silicon Valley, en el que los participantes pueden conocer las formas modernas de colaboración y los procesos de innovación en las start-ups, los viajes de aprendizaje están muy de moda en el aprendizaje corporativo. Como demuestra este rango, en las empresas circulan ideas muy diferentes sobre cómo debe ser ese viaje. Esto se refleja en el hecho de que los términos "viaje del alumno" y "viaje de aprendizaje" suelen utilizarse como sinónimos, como en este artículo. Porque por muy vívida que sea la imagen del viaje, en la práctica las empresas lo interpretan de forma diferente.

¿Qué es un viaje de aprendizaje?

En una época caracterizada por ciclos rápidos de conocimiento, una elevada presión sobre la productividad y una organización del trabajo diversificada, los procesos de aprendizaje desvinculados del trabajo y separados en el tiempo rara vez tienen éxito. Las formaciones puntuales no son suficientes para adquirir conocimientos y nuevas competencias como las tan cacareadas "habilidades del futuro" de forma ágil y directa en el proceso de trabajo. Por lo tanto, un viaje de aprendizaje necesita ser un proceso tanto individual como social. Esto abre una nueva perspectiva sobre el aprendizaje en sí mismo, pero también sobre las herramientas y formas de aprendizaje.

Hay tres características clave:

  • No centrarse en comprimir el contenido del aprendizaje en un solo taller, un curso clásico de formación continua o un curso de formación digital. En cambio, las ofertas de aprendizaje digital que están vinculadas de forma didáctica apoyan a los empleados hasta que interioricen los nuevos conocimientos y adquieran las competencias pertinentes, de manera que puedan aplicarlos correctamente en su trabajo diario.
  • Como el diseño se hace desde la perspectiva de los usuarios, éstos pueden elegir la ruta y las actividades en función de sus necesidades individuales para recorrer el proceso de aprendizaje a su propio ritmo y alcanzar la meta de forma autodeterminada.
  • No es una secuencia de actividades de aprendizaje en el sentido de una ruta de aprendizaje lineal predefinida en un sistema de gestión del aprendizaje. El viaje de aprendizaje describe más bien todas las actividades y métodos que los empleados utilizan para explorar, adquirir y finalmente aplicar un tema. Esto incluye cargarlo con sus propias experiencias (por ejemplo, expectativas y preocupaciones), intercambiar ideas con colegas y compartir conocimientos con otros.

Reflexionar sobre las experiencias, aprender de ellas y aplicar los nuevos conocimientos en la práctica lleva tiempo: puede durar semanas, meses o incluso años, dependiendo del caso.

¿Dónde empieza el viaje de aprendizaje y dónde termina?

Un viaje de aprendizaje comienza con el primer contacto con la materia y continúa a través de la fase de aprendizaje inicial y la aplicación diaria en el contexto laboral, hasta el punto en que los alumnos dominan la materia y contribuyen por sí mismos al establecimiento y desarrollo posterior del tema o la oferta de aprendizaje.

Por tanto, el concepto va mucho más allá de la formación formal. La comprensión subyacente del proceso de aprendizaje se basa en el principio 70:20:10 que Morgan McCall, Robert W. Eichinger y Michael Lombardo desarrollaron en la década de 1980. Según este concepto, una persona adquiere -de forma muy simplificada- sólo un 10 por ciento de sus competencias a través de métodos tradicionales como los seminarios, el aprendizaje electrónico o la lectura de un libro. La mayor parte de la transferencia de aprendizaje, alrededor del 90 por ciento, tiene lugar fuera del contexto de aprendizaje tradicional, por ejemplo, en el intercambio con otras personas.

Si el viaje termina antes de esta fase de discusión, el riesgo de fracaso aumenta, como observamos una y otra vez en la práctica. Si, por ejemplo, al introducir una herramienta de colaboración como Microsoft 365, las empresas solo se centran en cómo utilizar la herramienta en el viaje, se pierde la importante fase de aprendizaje conjunto y social, la negociación de cómo debe utilizarse la herramienta en el trabajo diario para mejorar la colaboración. El resultado es que se entrenan los fundamentos individuales, pero no se tiene en cuenta la fase elemental del trabajo conjunto. Como resultado, se crean innumerables equipos y se inunda a todos los colegas. La consecuencia: confusión y frustración, el proyecto no "vuela".

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¿Cómo puedo desarrollar un viaje de aprendizaje exitoso?

Por lo tanto, un buen viaje de aprendizaje no sólo incluye la fase inicial de adquisición de conocimientos, también incluye el punto de partida, la aplicación en el trabajo diario y el establecimiento de lo aprendido a través de la puesta en común, la promoción y la mejora continua. Porque sólo en estas dos últimas fases, de un total de cuatro, se produce la transferencia sostenible de la práctica, que es crucial para la posterior creación de valor de la empresa.

Sin embargo, antes de que nosotros, como responsables de RRHH o de la Academia de Aprendizaje, comencemos con el diseño de las cuatro fases centrales, debemos ocuparnos de la planificación previa. Es necesario aclarar los siguientes puntos:

  • ¿Quiénes son los alumnos? Un viaje de aprendizaje se desarrolla siempre desde la perspectiva del grupo objetivo (arquetipos de alumnos). Los contenidos y los métodos se seleccionan en función de las necesidades individuales, centrándose cada vez más en la experiencia de aprendizaje como, por ejemplo, en paisajes y experiencias de aprendizaje personalizados.
  • ¿Qué necesitan los alumnos? Para desarrollar la oferta de aprendizaje, es esencial un examen exhaustivo de las necesidades y requisitos del grupo objetivo. Esto se hace mediante entrevistas y, si es necesario, un estudio de las realidades del trabajo.
  • ¿Hacia dónde va el viaje? ¿Qué objetivos estratégicos o de rendimiento de la organización deben apoyarse? Cuanto más claramente se definan los objetivos de aprendizaje y el contexto de los grupos destinatarios, mejor se podrá componer una combinación didácticamente significativa y entrelazada de formatos (por ejemplo, el aprendizaje combinado) y métodos.

De los puntos anteriores se desprende que el desarrollo de arquetipos de alumnos es un factor clave para el éxito, ya que, dependiendo del grupo al que se dirija, pueden ser necesarios recorridos de aprendizaje muy diferentes.

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Cuatro fases centrales: esto es lo que importa

Ahora hay que diseñar en detalle las cuatro fases del viaje de aprendizaje. En nuestro ejemplo, el objetivo es impulsar la transformación digital y usar Microsoft 365 para facilitar la colaboración entre el personal de ventas de una organización.

1. Activación

¿En qué contexto se encuentran los alumnos por primera vez con el tema que van a tratar en el Viaje de Aprendizaje? Aunque pueda tratarse de un encuentro fortuito, por ejemplo, a través de la red de contactos de una oficina o de recomendaciones informales de los colegas, por lo general, a la empresa le interesa diseñar específicamente la introducción al tema e incorporar las ideas que han surgido a través del desarrollo de los arquetipos. ¿Qué relevancia tiene el tema para los alumnos? ¿Cómo deben entrar los alumnos en contacto con él? ¿De qué manera se benefician al tratar con él?

Esta fase sienta las bases de la experiencia de aprendizaje y de la experiencia posterior de los alumnos en el viaje de aprendizaje y, por tanto, requiere una atención especial.
 

2. Fase inicial de aprendizaje

La atención se centra en el desarrollo "clásico" de conocimientos y competencias, y se tratan cuestiones fundamentales como, por ejemplo: ¿cuáles son los objetivos del cambio?; ¿cuál es la idea que hay detrás?; ¿cómo se utilizan las herramientas?; ¿cómo puedo crear un equipo?; ¿cómo queremos utilizar las nuevas posibilidades de nuestra cooperación en el futuro? Para el aprendizaje inicial, se elige una combinación cuidadosamente seleccionada de formatos de aprendizaje. Por ejemplo, se pueden desarrollar conceptos de aprendizaje mixto que combinen la formación en línea, los talleres, las aulas virtuales, los grupos de estudio o las píldoras de aprendizaje.

Esta fase es tradicionalmente el punto central de atención. Los alumnos aprenden lo que deberían ser capaces de hacer. Se sientan todas las bases necesarias para su posterior aplicación.
 

3. Fase de aplicación

Aquí, la atención ya no se centra en adquirir conocimientos o habilidades, sino en la aplicación diaria de lo aprendido y el apoyo directo al trabajo. Si, por ejemplo, un empleado necesita puntualmente hacer uso de una función de Microsoft 365 poco utilizada, nadie quiere pasar por un curso de formación completo; en este caso, el usuario necesita respuestas rápidas y sin complicaciones a las preguntas pertinentes. Lo importante es brindar al usuario el apoyo eficaz que busca en este "momento de necesidad". Son adecuados el apoyo al rendimiento (por ejemplo, instrucciones paso a paso), las comunidades o los programas de aprendizaje social que permiten a los usuarios ayudarse a sí mismos. 

Las empresas suelen descuidar esta fase, con el resultado de que los alumnos no utilizan la herramienta de forma eficaz y no se producen los aumentos de productividad o eficiencia esperados.
 

4. Fase de establecimiento

Aquí se hace hincapié en el intercambio con colegas, que sirve para avanzar y mejorar el tema, por ejemplo, en el marco de una comunidad. En nuestro ejemplo concreto, el personal de ventas con experiencia en una "comunidad de práctica" podrían trabajar para construir una gestión del conocimiento basada en Microsoft 365 y transferir los hallazgos de este proceso al viaje de aprendizaje para futuros usuarios. Al llegar a esta fase, los propios alumnos pueden actuar como mentores y apoyar a sus compañeros en su desarrollo o incorporación, por ejemplo, mediante contenidos generados por los usuarios.

Esta fase se considera la guinda del pastel, ya que no todos los participantes alcanzan la experiencia necesaria o muestran ese compromiso.

El rol de RRHH como "agente de viajes“

Aunque las cuatro fases se han presentado cronológicamente, esto no significa que los alumnos las sigan en este orden. Es posible que salten entre las fases a voluntad: la única razón para desglosar el proceso en varias fases es para orientar la estructuración del viaje de aprendizaje., Incluso en la fase 4, por ejemplo, puede ser necesario volver al aprendizaje inicial de la fase 2 si una nueva función técnica adquiere relevancia en el contexto de la transformación digital.

Como responsables de RRHH y profesionales del aprendizaje, debemos preguntarnos: en este contexto, ¿cómo es nuestro papel de "agente de viajes"? No se pueden planificar todos los factores que contribuyen al proceso de aprendizaje. Por lo tanto, es importante proporcionar a los empleados todos los formatos y oportunidades que necesitan, incluso a distancia. Tenemos que diseñar el viaje con distintos puntos de entrada y salida, de manera que los alumnos tengan la opción de saltarse ciertos contenidos. Después de todo, sería un increíble desperdicio de potencial si nos centráramos exclusivamente en la construcción inicial de conocimientos, hasta el punto de que el proceso se detenga con brusquedad tras el final de la fase 2.